Posted in Comercio electrónico
on 8 Abr 2010 | 1 comment
En 2001 arrancó una furiosa moda -entendible y hasta cierto punto comprensible- de buscar desesperadamente registros de usuarios con el objetivo de asegurarse una base de potenciales clientes con la que apuntalar su actividad en la red. “Tengo todos sus datos, sé dónde vive, su fecha de nacimiento… puedo hacer márketing de mirilla telescópica. Ya lo tengo casi todo ¿no?”
Depende… sí y no.
Sí, porque es mejor saber quiénes son nuestros potenciales clientes que no tener nada de ellos. Como dice la sabiduría popular “De dónde no hay no se puede sacar”.
Y no,...